¿Aún no es babeliano?
La viticultora de cuarenta y tantos años de la región del Languedoc, al sur de Francia, nos cuenta como el amor la llevó a dedicarse a la agricultura y el papel cada vez más importante de las mujeres en el cultivo del vino.
Si Andrei, con 26 años, cuida con amor sus viñas, es también por la esperanza de cultivar el duro oficio de los negocios. Como la gran mayoría de sus compatriotas.
Algunos productores franceses afirman que la globalización es un hecho, pero no una fatalidad. Sus armas de defensa: la calidad y el Marketing
2007 será un año particular para el vino europeo: Bruselas procederá a una reforma profunda del sector.
Carpignano Salentino, Italia, julio de 2006